viernes, 23 de enero de 2009

MERCENARIOS DE LA CULTURA


No hace mucho me encontraba trabajando en mi oficina (me dedico a la gestión cultural y organización de conciertos musicales) cuando repentinamente un mercenario perfectamente ataviado con sus armas de guerra irrumpió en mi territorio laboral. Maletín en mano y tarjeta de visita a modo de ariete comenzó a desarrollar su estrategia bélica ante la que, por supuesto, yo no estaba ni mucho menos preparado. Aunque la presencia de este mercenario era tan solo una avanzadilla dejó bastante claro desde el principio el potencial armamentístico de su ejército. "Represento a la SGAE", dijo.
La SGAE es una Asociación de personas relacionadas con la cultura española que trabaja por defender los derechos de autor de sus asociados. Hasta aquí todxs de acuerdo (o casi todxs). La SGAE se encarga de recaudar un "impuesto" a quienes de algún modo utilicen las creaciones de sus asociados con fines comerciales y la recaudación se distribuirá proporcionalmente entre sus asociados. ¿Pero qué ocurre en el caso de que yo contrate a "la banda de rock del barrio" para amenizar mi establecimiento? Procura que los comerciales/mercenarios de la SGAE no se enteren porque te encontrarás con una exigencia del 10% del precio pactado entre la banda y tú. ¿Y eso por qué?, te preguntarás. Los "mercenarios" se amparan en una ley que les concede 5 años de retroactividad, es decir, esa banda de barrio podrá formar parte de la SGAE en algún momento de su trayectoria y por lo tanto podrá exigirte ese porcentaje (10% de derechos de autor)¡INCREÍBLE!, ¿VERDAD? Quizás nosotros seamos unos ilusos que entendemos por promoción cultural algo que no lo es, y el hecho de organizar en Huelva conciertos musicales de bandas jóvenes de diferentes partes de España, a las que se les paga un precio establecido por ambas partes, trasportes, alojamientos, dietas, etc., y con entrada gratuita para todo el público, no sea más que las migajas de la cultura musical, ¡PERO SON LAS MIGAJAS QUE NOSOTROS APORTAMOS!
Éste es sencillamente un caso que he vivido yo en primera persona y que me hizo abrir los ojos ante una injusticia que sufrimos todxs los ciudadanxs españolxs en nuestro día a día. Ej. (Al comprar 1 cd virgen pagas un "impuesto" a la SGAE por si se te ocurre grabar música).
Para quienes lo necesiten:
www.exgae.net

ONUBENSES EN EL EXILIO: más allá de la Punta del Sebo


Cal y Arena
Siempre que vuelvo a Huelva me gusta acercarme un rato a la playa, sea invierno o verano, aunque disponga de poco tiempo.
Siento predilección por la playa del Espigón, me encanta conducir hasta ella. Ver las extensas salinas, el muelle del tinto, las marismas, cruzar el puente del burro lentamente con el coche y ver a un lado Huelva y al otro Punta Umbría.
Sorprende ver lo cerca que están la una de la otra desde lo alto del puente.
Al ir llegando al espigón el maravilloso paisaje que tengo a ambos lados de la carretera cambia drásticamente. Un fuerte olor a azufre, u a otro compuesto me anuncia la llegada de las fábricas. El paisaje se vuelve bipolar. A un lado marismas y aves, dunas y agua. Al otro chimeneas. Es sorprendente lo cerca que están cielo e infierno en esta tierra.
Una de cal y otra de arena, así es esta tierra, la aprecias y la detestas, te enorgulleces de ella pero la dejas morir poco a poco.
Kanijo

NO TE PIERDAS...ZEISTGEIST


ZEITGEIST documental realizado en el 2007 que desvela las grandes mentiras históricas y actuales que nos ahogan brutalmente a todos
Hace un análisis racionalista e histórico de la estrategia y cálculo político, de varias creencias religiosas e instituciones políticas y económicas además de una dominación absoluta inherente a las instituciones de control social convencionales.
El documental está estructurado en tres partes, la primera es un exposición del cristianismo como una mitología astrológica que es el terreno abonado para que las masas crean ciegamente en mitos, la segunda expone el funcionamiento de la propaganda y adoctrinación mediática logrando que los propios ciudadanos asientan ser más controlados por sus gobiernos, y la tercera habla sobre la geopolítica y economía global enfocándose en el monopolio del dinero (junto a la especulación financiera) y el gasto militar.
¡Merece mucho la pena no perdérselo!
http://video.google.es/videoplay?docid=8883910961351786332

MI ABUELA ES UNA BARRA DE PAN


Mi abuela materna era una mujer íntegra, divertida y dadivosa, viuda desde que yo la conozco. Había parido ocho veces, una de ellas un varón muerto. Las demás, tres varones y cuatro hembras. Hasta que murió, vivió en una casa grande de un barrio no muy bien visto de las afueras de Huelva, que se usaba por la familia a modo de centro de reunión, de manera que todas las tardes nos juntábamos allí alrededor de 15 personas. Por un lado, mis tíos se encerraban en una de las habitaciones para fumar no se qué historia que acabó cayéndoles los dientes y dejándolos flaquitos flaquitos, por otro, mi madre y mis tías charlaban junto a mi abuela en la sala principal de la casa, bajo una lámpara dorada con seis apliques de cristal y un reloj de cuco que todos los primos mirábamos fascinados a las horas en punto. No hubo ni siquiera un día que no se merendase en esa casa. Se abría la veda sobre las seis de la tarde, momento en el que todos nos juntábamos alrededor de una mesa de camilla redonda que había en la cocina. Mi abuela sacaba una talega grande con infinitas vienas de pan, a veces no del todo blandas, y un tostador blanco en el que solo cabía una por uso. En el lateral derecho del tostador, junto a la palanquita que hace que el trozo de pan se pierda dentro había una serie de luces en sentido vertical. Las primeras eran verdes y la última roja. Una vez introducido el pan, y a medida que iba pasando el tiempo, se iban apagando paulatinamente las luces, hasta que un pitido final te avisaba de que ya estaba listo. Nunca olvidaré la ansiedad que me producía la espera de la luz roja y el pitido final. Era incapaz de apartar la vista de las bombillitas, ni de dejar de contar el tiempo que transcurría entre una y otra, que siempre era el mismo. Cuando el trozo de pan salía de su infierno personal, mi abuela, sin dejar nunca de hablar, untaba con delicadeza la mantequilla, la aderezaba con un poco de azúcar y me la daba junto a una sonrisa y un colacao.
Todos los días compro una barra de pan y una viena. La viena es mi abuela, y me la como de tanto como la quise.

RELATOS CORTOS


Tras de sí dejó un portazo y un apartamento ático dúplex de 130 m2 en Gran Vía, con tarima flotante, climatización, perlita y un gran ventanal a la avenida. Colocó adecuadamente los cuellos de su camisa blanca nuclear de Pedro del Hierro mirándose en el espejo del ascensor que le llevó al garaje. Caminó por entre los coches sobre sus botas de pico blancas a juego con el cinturón. Accionó el botón unlock de su llave/mando y se sentó sobre la tapicería de cuero blanca de su Mercedes Mzturbo V6 247cv EPS, rimbombantemente blanco también, con radio cd, pantalla de DvD y ambientador Air Wick agarrado a la rejilla de salida de aire. Rechinaban las ruedas agarrándose al pavimento del garaje mientras Benny Goodman interpretaba, en formato mp3, "You must meet my wife". Las calles eran suyas. Existían numerosos indicadores de esa realidad. Su colonia, su ropa interior, su peinado, las miradas con sonrisa en los semáforos, las llantas de garganta, el reloj suizo, los faros xenon. Los antebrazos fibrosos, su móvil sonando.
Esta noche era especial. La chica de hoy no era como las demás. Ni siquiera recordaba nítidamente cuánto de largas eran sus piernas, ni había imaginado su talla de sostén. Ni siquiera había fantaseado sobre la existencia o no de su vello púbico. Recordaba su sonrisa, el color de sus ojos, el blanco de sus dientes, el tacto de su piel, sus pestañas largas y rizadas. Recordaba cuando dijo, mirando primeramente al suelo para clavar posteriormente la mirada en él, "será un placer, a las diez estaré allí, esperándote." Notaba sus pálpitos en los dedos gordos de las manos que apretaban fuertemente el volante. Hacía mucho que no se sentía nervioso. Ni siquiera sonrió a la chica rubia de pechos voluptuosos que cruzó ante él en el paso de peatones, ni a la morena que regenta el quiosco burguer de la calle Rascón esquina con El Gato Negro a la que tanto había besado. Sólo pensaba en Alba, Alba, Alba, la pequeña Alba, la niña grande. Quizá su otra mitad. Quizá su yo mujer. Quizá el amor. [...]

¿¿UUUMMMMM?? Pregunta del mes.

¿Hay en Huelva alguna oferta de ocio para personas que hayamos pasado los 45?

EXPRESS ARTE

Nuestros ojos despertar sin nada para todos
(Responsabilidad conjunta belleza suprema)
Fotosíntesis descuidada tu ombligo narcisado
Animal muerto innecesario tu alimento
Responsabilidad cada instante olvidada egoísmo
Mentiras consentidas reídas y abrazadas
Piruetas consumistas borreguísmos controlados
Cobardes bombas democracias anestesiadas
Soñando pisotones sin payasos
Idealismos barroquizantes esencias olvidadas
Impunidad consentida maltrato justificado
Consolas inertes parques sin niños
Manipulación mediática circo aplaudido
Calles sin cervezas cámaras abiertas
Recursos sobrantes capitalismo imperante
Evasiones continuas placer de mercado
Pulmones selváticos asma a diario
Xenofobia obligada corazones contaminados
Aloe mercantil sueños millonarios
Discriminación abierta tolerancia consentida
Necesidades creadas vidas contaminadas